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El futuro de la industria televisiva se podría predecir gracias a este algoritmo

A través de la televisión, vemos reflejos del constructo social de donde se origina la programación, interpretando gestos, expresiones, modismos y  los tipos de relaciones que llevan los personajes de distintas naturalezas. Todo esto claramente lo podemos discernir los seres humanos, pero ¿Puede hacerlo una maquina?

Un grupo de estudiantes de MIT han logrado diseñar un algoritmo destinado con el propósito de anticiparse a las escenas en los programas de tv, midiendo reacciones, analizando escenarios y haciendo uso de memorias de contenido anteriormente visto.

Mediante el análisis, el algoritmo puede determinar cuál será la forma en la que dos personajes interactuarían de manera anticipada, como por ejemplo la forma en la que dos personas se saludaran en el momento que hacen contacto (abrazo, beso, choque de manos, etc.), todo esto es posible ya que el algoritmo tiene en su memoria alrededor de 600 horas de programación televisiva, mayormente en formato de series. Esto es algo inédito en la historia de la inteligencia artificial, ya que el análisis de situaciones con ese grado de complejidad son actividades intrínsecamente humanas, abriendo el panorama para interfaces muchísimos avanzadas.

Los resultados iniciales fueron bastante alentadores, ya que en promedio, una persona puede anticiparse correctamente a la reacciones de otras personas en más o menos 70%, el algoritmo mostro un porcentaje de acierto de más de 40, lo cual es excelente para ser un proyecto que aún se encuentra en sus etapas iniciales, además de que cabe destacar de que la muestra fueron apenas 600 horas de programación, y siendo este un algoritmo que aprende, el incorporarle más y más video puede llevarlo a maximizar su nivel de comprensión y quizás hasta perfeccionarlo.

Este avance puede ser determinante para el desarrollo de futuras tecnologías tal y como las conocemos, ya que una inteligencia artificial que sepa analizar reacciones humanas con precisión igual o cercana a la de un ser humano puede llevar a un nivel de armonía entre la tecnología y las personas que nunca antes se había visto.